viernes, 27 de enero de 2017

INCENDIO: el apoyo aéreo especializado


En el génesis de la catástrofe, nos encontramos nuevamente con la negligencia de las autoridades de turno que no fueron capaces de evaluar adecuadamente la situación. Esa falta imperdonable, parte por los asesores y estamentos responsables de determinar con visión y proyección eventos de la naturaleza que ofrece un incendio forestal, considerando que, desde un principio se manifestó en varios frentes, no fue un foco que se descontroló, sino de varios simultáneos, lo cual debía haber hecho accionar a los estamentos encargados, en virtud de anticipar y proyectar los efectos que tendría.

    Asumiendo que los expertos lo son, aunque parezca de perogrullo, éstos deberían manejar la información que incluso a nivel internacional advertían que un siniestro de las características del que se encuentra en desarrollo, se produciría, ya que las condiciones atmosféricas, en gran medida consecuencia del cambio climático, ofrecían el escenario "ideal", para ello.

      Los especialistas en terreno, en el manejo de incendios forestales han desarrollado una labor excelente, no hay dudas al respecto. Mas si no cuentan con los medios de trabajo adecuados y un apoyo preventivo, como los son las aeronaves contraincendio, maquinaria pesada en tierra y transporte seguro y flexible, para manejar distintos frentes simultáneos, están limitados a atacar los focos, hasta eliminarlos. Pero ello se contrasta brutalmente con la superación de sus esfuerzos por la cantidad de siniestros a combatir.

       La autoridad al mando del primer frente de ataque, la CONAF, partió por desestimar, amparado en ciertos estudios y pruebas que la aplicación de aeronaves pesadas no servían. Se limitó a sobrecargar de trabajo las pocas que lentamente fueron sumándose a las labores de apoyar mediante el lanzamiento de pequeñas cargas de agua desde el aire.
         Entre información a medias, nos enteramos que las aeronaves que fueron adquiridas por el Ministerio de Agricultura, apenas si se encontraban operativas en un período de alto riesgo.
         
       La oferta del 747 400 SUPER TANKER fue resistida hasta cuando asumieron el fracaso de la estrategia inicial de ataque, ante un incendio que ya desbordaba las posibilidades de apagarlo por la vía única de los brigadistas. Su llegada, además de las condiciones en las que inicialmente vendría, tuvo, apenas una bienvenida tibia, por decirlo de alguna manera. Pero les falló algo más importante a las autoridades, la preocupación real por los ciudadanos que se encontraban en el medio de la tragedia como protagonistas involuntarios y que aunque quizás no funcionase como una "varita mágica" como expresase un ejecutivo de la empresa que lo opera; el SUPER TANKER nos traía algo que ya casi no quedaba, esperanza en que se pudiese detener el curso de la catástrofe.


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© GLOBAL SUPERTANKER

     Hoy ya está demostrado lo que ya se sabía, o que conocíamos los NO expertos, ni autoridades; pero que algo más sabíamos, amén de tener sentido común; de aeronaves, de las características y posibilidades reales de su aplicación.

        Y no se trata de solo pasión por las aeronaves, sino de entender cuáles existían, cómo operaban y dónde estaban. Entendiendo además que por su solo empleo, no son capaces de apagar un incendio desde el aire, sino de apoyar mediante el enfriamiento de las zonas calientes, el avance y operación segura de brigadistas y bomberos.

        Sin duda que la adquisición de aeronaves medianas y pesadas son de alto costo, pero la seguridad de un país y la salvaguarda de sus medios de subsistencia son invaluables. Hacer cuentas incomprensibles, para mantener cuadrada la caja fiscal, resulta inoficioso ante la posibilidad de este tipo de debacle.


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       Los medios de comunicación de alta cota no tienen la obligación sino de hacer su negocio, informar de acuerdo a lo que se les pautee desde el poder que los controla. Pero deberían, dados los altos presupuestos que manejan, de valga la redundancia informarse y conocer a quienes dirigirse para recabar el perfil técnico de lo que puede o no servir. Por supuesto que ahora cubren extensivamente la operación del 747 y lo harán de las otras aeronaves que se están incorporando desde distintas partes del mundo al combate del siniestro. Inicialmente se limitaron a repetir la letanía que desde la autoridad responsable emanaba, "los aviones grandes no sirven".
       Ya sabemos que SI SIRVEN, lo que falta es que hagan bien su trabajo y se informen debidamente, prevean con antelación las posibilidades de que se produzcan más que incendio de pastizales. Ya han ocurrido otros de mediana magnitud, lo que no fueron capaces de proyectar fue que harían ante lo que actualmente está sucediendo, un incendio que ha arrasado poblados enteros.
        
        Y si bien no se puede tener como alternativa el contar con aeronaves del calibre del SUPER TANKER, si existen otras de menor capacidad, pero que permitirían apoyar a los brigadistas mucho antes de que se desborde su capacidad de operar.

         Ya está sucediendo, nada más que esperar que los brigadistas, bomberos, fuerzas armadas y voluntarios sean capaces de lograr controlar las llamas, pero no se puede explotarlos como se ha hecho hasta ahora, si que cuenten con una cobertura desde el aire. Y esa cobertura debe ser mucho más masiva que los escasos medios que tradicionalmente se han contratado por temporada. 
         Tampoco el mercado local es muy amplio en la oferta de medios aéreos especializados, por lo que necesariamente deben procurar, al menos, tener una base de datos eficiente, que les permita accionar más rápido de como lo hicieron ahora; con los servicios internacionales que desde hace mucho tiempo se han especializado en este tipo de catástrofes.

         Finalmente, necesitan evolucionar en el manejo de crisis, el ocultamiento o sesgo de la información inhiben a la ciudadanía a apoyar su solución. En el peor de los casos a entender más rápidamente que no pueden hacer nada, y abandonar las áreas en riesgo, para permitir el mejor trabajo de los especialistas.


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© GLOBAL SUPERTANKER

         Un buen análisis, desde el área operativa, permitirá que se adquieran los medios aéreos necesarios para enfrentar la próxima catástrofe. Que se mantenga una base actualizada y coordinada internacionalmente con las empresas o gobiernos que cuenten con estos medios. El actual parque de transportes pesados, bajo responsablidad militar, es muy reducido como para dedicarlo a este tipo de misiones, pero al menos es necesario que cuenten con los medios auxiliares para enfrentar el primer momento, lo que daría tiempo para evaluar la necesidad de activar los civiles, nacionales e internacionales.



        


       

2 comentarios:

  1. Es de esperar que el pròximo Gobierno , sea del lado que sea , logre entender el significado de dotar con medios aèreos apropiados al futuro Servicio Nacional Forestal , que a su mando esten personas idòneas y con conocimiento al respecto ,de manera tal, en lo posible no volver a vivir la tragedia actual. Muchas gracia Sergio !! ojala este articulo no quede guardado en algun cajon de escritorio de Conaf para seguir diciendo que los aviones grandes no sirven .

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  2. Sin duda, deben haber quedado medianamente claros de que no pueden seguir improvisando y que necesitan seleccionar asesores idóneos.
    Gracias por tu comentario

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